Analistas ven improvisación y falta de programa en primer año de Rodrigo Paz

Los analistas Germán Gutiérrez y María Cecilia Rocabado evaluaron el primer año de gestión del presidente Rodrigo Paz y coincidieron en señalar la improvisación, la falta de institucionalidad y la ausencia de un programa concreto para enfrentar la crisis económica, política y social del país. La evaluación se realizó durante el programa Hagamos Democracia de ERBOL.
Gutiérrez afirmó que el mandatario «no ha presentado hasta el día de hoy, salvo alguna omisión, un plan de gobierno de cinco años» y lo calificó de «coyunturalista». Además, cuestionó que el Gobierno concentre sus esfuerzos en la economía y descuide las crisis política, social y moral, y sostuvo que la gestión se apoyaría en estructuras familiares y grupos de amigos, sin un equipo político sólido. «Hay promesas incumplidas, es tremendamente retórico. Todavía quedan 4 años para ver si este escenario de caos, de desorden, de dificultades todavía pueden ser superados porque lo contrario, repito, viene a ser el desastre», advirtió.
Por su parte, Rocabado coincidió en que existe improvisación y cuestionó la falta de un plan de productividad para superar la crisis económica. «En conclusión, un año que nos ha demostrado pura improvisación, falta de programa concreto. En el plano de la justicia, yo diría el mantenimiento de injerencias del Ejecutivo e incluso del Legislativo», aseguró. También observó que persisten las estructuras de corrupción y la falta de una política clara de formación ética y educación.
Respecto a la crisis judicial, ambos coincidieron en que se trata de un problema estructural que no se resolverá únicamente con cambios de autoridades, cumbres o la conformación de un Alto Comisionado. Gutiérrez planteó una reforma integral de la Constitución y un nuevo pacto social, mientras Rocabado propuso revisar la elección de magistrados, fortalecer la carrera judicial y fiscal, incrementar el presupuesto y avanzar en la digitalización de los procesos.
Los analistas también discreparon sobre el Estado plurinacional: Gutiérrez consideró que ese modelo fracasó y que se debe abrir una nueva etapa democrática, mientras Rocabado sostuvo que el modelo constitucional no fracasó, sino que no fue aplicado correctamente desde la nueva Constitución. Al finalizar, ambos coincidieron en que se necesita voluntad política para reconstruir la institucionalidad y garantizar una justicia independiente y libre de corrupción.



