
El vicepresidente Edmand Lara deslindó responsabilidades sobre la denuncia de un almuerzo que habría costado más de 100 mil bolivianos, afirmando que no tiene presupuesto ni para comprar un bolígrafo. En declaraciones a los medios, Lara aseguró que solo percibe su salario y que no tiene atribuciones para contratar personal o realizar pagos, ya que estos procesos dependen del Ministerio de la Presidencia.
Ante las acusaciones del exdiputado Amilcar Barral, Lara anunció que solicitará informes y que, de encontrarse irregularidades, remitirá los antecedentes a la Fiscalía. ‘No van a encontrar nada en contra de mi persona’, recalcó, mientras la controversia sigue generando reacciones en el ámbito político.