UJC VUELVE A PROTAGONIZAR ACTOS DE VIOLENCIA EN SANTA CRUZ: UN HISTORIAL DE AGRESIONES DOCUMENTADO

Nuevamente la Unión Juvenil Cruceñista (UJC) brilla por lo que mejor sabe hacer: golpear; y, como es costumbre, esas agresiones son maquilladas por los medios.

La Unión Juvenil Cruceñista es una organización paramilitar que responde al Comité Cívico pro Santa Cruz (el “instrumento político por la soberanía” Karai, las élites en ese departamento). Fue fundada en 1957. Suele presentarse como una “heredada y transmisora de los ideales y las luchas cívicas de los fundadores de la cruceñidad de la mística de sus héroes, intelectuales y mártires”. Tras las grandes movilizaciones de inicios de este siglo y antes de que el MAS llegará ser gobierno, los unionistas protagonizaban ataques violentos y uno de sus blancos de ataque fue el Plan Tres Mil.

A mediados de 2005, por ejemplo, sus miembros atacaron violentamente una marcha campesina que pedía Asamblea Constituyente: “En un bochornoso reflejo de intolerancia, miembros de la Unión Juvenil Cruceñista agredieron violentamente esta tarde con palos, piedras y patadas a un grupo de campesinos provenientes de la vecina localidad de La Guardia, cuando intentaban ingresar al centro de la ciudad de Santa Cruz para pedir la convocatoria a la Asamblea Constituyente” [1].

No se trata de un hecho aislado. En 2008, tiempo en el que los cívicos cruceños promovían el desconocimiento de la autoridad del gobierno central, la UJC protagonizó varios hechos de violencia:

“Al mediodía del 11 de septiembre, integrantes de la UJC y vándalos contratados por los cívicos tomaron la CIDOB y la Coordinadora de los Pueblos Étnicos de Santa Cruz (CPESC), ubicadas en la misma cuadra de la Villa 1° de Mayo”[2].

“Por la noche, los cívicos y la Prefectura dirigieron su terror democrático hacia el Plan 3000, cuyos vecinos soportaron cuatro noches de enfrentamientos con la UJC. Durante esos días, decenas de personas resultaron heridas de palos, arma blanca, inclusive un adolescente de 16 años recibió un balazo en el hombro”[3].

Cada 28 de septiembre se conmemora el Día de Acción Global por el Aborto Legal, Seguro y Accesible, y en distintas partes se suelen desarrollar movilizaciones. El año 2009, en esta fecha, varios grupos de mujeres se movilizaron en la urbe cruceña pidiendo que el aborto sea legal, seguro y gratuito, y fueron objeto de agresiones:

“En la ciudad de Santa Cruz, otro grupo se movilizó por cercanías de la plaza 24 de Septiembre, pero éstas fueron agredidas verbal y físicamente por jóvenes de la Unión Juvenil Cruceñista y mujeres del Comité Cívico pro Santa Cruz, que les gritaban “marimachos” y les echaban con agua”[4].

En el paro cívico de 33 días que se llevó adelante en Santa Cruz el 2022, pidiendo que el censo suspendido que debía realizarse ese año se lleve adelante en 2023 (paro en el que se obligó a sectores populares a no trabajar), la UJC operó cómo lo ha venido haciendo antes.

“Con piedras, palos, petardos y explosivos letales, un grupo de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC) atacó ayer de forma violenta a los comerciantes ‘mañaneros’ de la feria Barrio Lindo, en la ciudad de Santa Cruz, para evitar que vendan sus productos”[5].

Las organizaciones sociales identificadas como “maisistas” también fueron objeto de violentas agresiones:

“Tras el asedio de horas, grupos radicales vinculados a la Unión juvenil Cruceñista (UJC) tomaron, saquearon e incendiaron la sede de la Federación Única de Trabajadores Campesinos de Santa Cruz, ubicada en la avenida Irala del primer anillo por su oposición al paro cívico”[6].

Por su accionar a recibido un trato preferencial. Un ejemplo:

“Ante la visita de jóvenes de la Unión Juvenil Cruceñista, el Instituto Nacional de Estadística, a través de la Oficina Departamental de Santa Cruz, brindó información técnica con el fin de aclarar varias consultas que realizó esta organización civil”[7].

En la primera mitad del año 2021, en medio de una disputa entre el expresidente de lo cívicos cruceños, Rómulo Calvo y el gobernador del departamento, Luis Fernando Camacho, este último afirmaba: “Tenemos una unión Juvenil nueva, renovada, con buenos jóvenes. Ya no son maleantes, ya no son chicos del mal vivir”[8].

Reaparece la UJC para lo único que sabe hacer, pero no se trata de una anécdota. Es un “preanuncio” de la Tribu Karai ante la debilidad del gobierno y los síntomas de recomposición política en el occidente del país.

[Fuentes en el primer comentario

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