
El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Bolivia exigió medidas firmes contra los malos tratos y la corrupción en los juzgados del país. Durante una sesión, los magistrados emplazaron a las autoridades judiciales para erradicar irregularidades que afectan la administración de justicia.
El presidente del TSJ, Romer Sauceda, subrayó la necesidad de una fiscalización estricta y sanciones ejemplares contra jueces y funcionarios involucrados en prácticas corruptas o conductas abusivas hacia litigantes y ciudadanos.
La declaración responde a denuncias recurrentes sobre demoras injustificadas, sobornos y trato discriminatorio en tribunales de diversas regiones. El TSJ anunció la implementación de mecanismos de control interno y auditorías para garantizar transparencia.
Esta postura busca fortalecer la confianza pública en el Poder Judicial, en un contexto de críticas por ineficiencias sistémicas. Las autoridades judiciales tienen un plazo definido para presentar informes sobre acciones correctivas.