
Diez familias de la comunidad Rincón de Palometas, en Santa Cruz, denuncian que sus hijos fueron reclutados con engaños para combatir en la guerra entre Rusia y Ucrania. Los jóvenes viajaron hace cuatro meses con ofertas de trabajo en albañilería, plomería y electricidad, pero al llegar recibieron formación militar y fueron enviados al frente de batalla. Una madre relató que su hijo le pidió: ‘Madre, reza por mí’, antes de perder todo contacto.
La Cancillería boliviana informó que al menos 16 connacionales permanecen en Rusia en esta situación y activó mecanismos de protección consular. La Fiscalía General abrió una investigación de oficio por posible trata y tráfico de personas. La Embajada de Rusia en Bolivia descartó cualquier vínculo con el reclutamiento. Las familias exigen respuestas y realizan velorios simbólicos ante la incertidumbre.