
El diálogo entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) cumple dos días sin avances ni retrocesos, pero tampoco una ruptura formal. El presidente Rodrigo Paz afirmó que las conversaciones se desarrollan “de buena manera”, aunque la mesa no volvió a reunirse. Mientras, los campesinos de La Paz muestran señales de división y las pérdidas económicas siguen acumulándose en buena parte del territorio, en el día 50 del conflicto.
El dirigente de la COB, Mario Argollo, exigió una amnistía para los detenidos y procesados por hechos violentos durante la protesta, mientras el Ejecutivo condicionó la continuidad del diálogo al levantamiento de todos los bloqueos. Según estimaciones empresariales, el conflicto podría contraer al menos un 5% el Producto Interno Bruto (PIB) de este año. Solo la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) calculó pérdidas acumuladas por 2.700 millones de dólares.