
El conflicto en San Julián ha alcanzado los treinta días de duración, con el cierre de la carretera como principal medida de presión. Las negociaciones entre los sectores en conflicto no han logrado avances significativos, lo que mantiene en vilo a la región.
La población local enfrenta dificultades para acceder a servicios básicos y alimentos, mientras las autoridades buscan una solución pacífica. Se espera que en las próximas horas se retome el diálogo para destrabar la situación.