
Investigaciones locales citadas por un medio iraní indican que las fuerzas estadounidenses atacaron dos pequeñas embarcaciones civiles en lugar de las seis lanchas rápidas iraníes que se reportaron inicialmente.
El incidente ocurrió en aguas del Golfo Pérsico, donde tensiones entre EE.UU. e Irán han escalado en los últimos meses. Según las fuentes, el fuego estadounidense se dirigió a estas naves no identificadas como amenaza militar directa.
Autoridades iraníes han cuestionado la versión oficial de Washington, exigiendo claridad sobre el suceso. EE.UU. no ha emitido comentarios adicionales al respecto hasta el momento.
Este episodio se suma a una serie de confrontaciones navales en la región, destacando la fragilidad de la situación en el Golfo.