
Gustavo Petro, presidente saliente de Colombia, ha devuelto la espada del Libertador Simón Bolívar a la Casa Museo Quinta de Bolívar, en Bogotá, casi cuatro años después de haberla trasladado a la Casa de Nariño. Este acto simbólico se llevó a cabo el veinticuatro de julio y fue acompañado de un llamado a la resistencia del pueblo colombiano.
En sus redes sociales, Petro afirmó que ‘la espada de Bolívar no puede ser cuidada por un virrey ilegítimo’ y convocó a la población a alistar la lucha por la segunda independencia de la Gran Colombia. La ceremonia comenzó en el monumento a Policarpa Salavarrieta, donde el mandatario recorrió el trayecto hasta la Casa Museo, marcando un momento significativo en la historia del país.