
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró este miércoles ante la misión de alto nivel de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que durante los 53 días de bloqueo que afectaron al país se registró un “intento de secuestro y golpe de Estado”. En una reunión celebrada en La Paz, el mandatario advirtió que estos hechos podrían tener repercusiones regionales debido a la fragilidad institucional y las tensiones que enfrentan las democracias del continente.
Paz señaló que las acciones estuvieron financiadas por recursos ilícitos como el narcotráfico y el narcoterrorismo, y que algunos liderazgos políticos no comprenden el proceso de transición que vive Bolivia. La delegación de la OEA, encabezada por su secretario general Albert R. Ramdin, se reunirá con autoridades y sectores sociales para contribuir al restablecimiento de la paz y preservar el orden democrático.