
La Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas llevaron a cabo un operativo coordinado que logró el paso de combustible, medicinas y alimentos a través de rutas que presentaban bloqueos. La acción, ejecutada el 16 de mayo de 2026, buscó garantizar el abastecimiento básico a la población.
Según informaron fuentes oficiales, el despliegue incluyó puntos de control y escolta a convoyes de carga. Las autoridades destacaron que la operación se desarrolló sin enfrentamientos ni incidentes de gravedad. Se restableció parcialmente el flujo de suministros en regiones críticas.
El operativo responde a la necesidad de asegurar la distribución de bienes esenciales en medio de tensiones sociales. No se reportaron detenciones ni decomisos durante la intervención.