
El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, ofreció disculpas públicas este sábado por las largas filas de vehículos que buscan combustible en los surtidores de Bolivia, una situación que se ha prolongado por semanas y que ha generado malestar en la población. Sin embargo, el funcionario no precisó una fecha para la normalización del abastecimiento, argumentando que no quiere hacer promesas que no pueda cumplir.
Blanco atribuyó la crisis a problemas estructurales y a la corrupción dentro de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), y aseguró que se trabaja en una solución definitiva. Por su parte, el presidente Rodrigo Paz también se disculpó el miércoles, reconociendo que el tema del combustible es «un dolor en el pecho». Mientras tanto, los conductores continúan durmiendo en las estaciones de servicio, a la espera de diésel y gasolina.