
En una operación conjunta, efectivos de las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana llevaron a cabo el despeje de carreteras para permitir el paso de un convoy de cisternas que transporta combustible hacia la ciudad de La Paz. La acción se desarrolló en medio de bloqueos que afectaban la circulación en varias rutas del país.
De acuerdo con reportes oficiales, el operativo tuvo como objetivo garantizar el abastecimiento de carburantes en la sede de gobierno, donde se registraba una escasez crítica. Las autoridades señalaron que el despliegue se realizó sin incidentes mayores y que el convoy logró avanzar bajo resguardo militar.
El gobierno indicó que estas medidas continuarán hasta normalizar el suministro. Organizaciones sociales y transportistas mantienen vigentes las protestas que originaron los bloqueos, en demanda de políticas de precios y subsidios.