
La Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) ratificó para este martes 15 de septiembre una movilización nacional de “cacerolas vacías” en rechazo a la política económica del Gobierno. La protesta se desarrollará en los nueve departamentos con la participación de las 31 federaciones departamentales y regionales del sector. El dirigente Wilfredo Ajllahuanca cuestionó el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y afirmó que las medidas económicas trasladan el costo de la crisis a la clase trabajadora. Entre las preocupaciones del magisterio están la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, la eventual privatización de empresas estratégicas y un posible incremento en los precios de los servicios básicos. Ajllahuanca aseguró que la movilización se realiza pese al estado de excepción vigente y sentenció: “El hambre no conoce el estado de excepción”.
En respuesta, el ministro de Educación, Erick Sanjinés, envió una carta a la CTEUB en la que reiteró el respeto del Gobierno a la Constitución, al Reglamento del Escalafón Docente y a las conquistas históricas del magisterio. Según la misiva, quedaron pendientes para 2027 asuntos como el incremento salarial, una nueva ley educativa y la nueva malla curricular, que serán abordados mediante mesas técnicas. “Consideramos que el diálogo y el consenso son los únicos mecanismos que permitirán mejorar la calidad de la educación, no así las posiciones ideológicas y políticas”, señala el documento. El ministro pidió a los dirigentes “reflexionar” y priorizar el interés general, reiterando la disposición al diálogo franco y transparente.