
El magisterio paceño ha manifestado su rotundo rechazo al nuevo decreto que elimina los aportes sindicales automáticos. Según los representantes del sector, esta medida implicará una pérdida de siete millones de bolivianos al año, lo que afectará directamente a las actividades y beneficios que se financiaban con estos recursos.
Los dirigentes sindicales advierten que el decreto atenta contra la autonomía financiera de los gremios y han anunciado movilizaciones para exigir su derogatoria. Mientras tanto, las autoridades gubernamentales defienden la normativa argumentando que busca transparentar los descuentos salariales. El conflicto promete escalar en los próximos días.