
Una madre de la comunidad Rincón de Palometas, a 125 kilómetros de Santa Cruz, clama por el retorno de su hijo y otros nueve jóvenes que fueron llevados a Rusia con la promesa de trabajar en albañilería, plomería o electricidad. Según la denuncia, un reclutador los contactó en la plaza local, pero al llegar a Rusia fueron enviados a la línea de combate en la guerra con Ucrania. “Que nos ayuden a que vuelvan”, suplicó la madre, mientras otra familiar sostiene la esperanza de que regresen sanos y salvos.
La Embajada de Rusia en Bolivia emitió un comunicado descartando cualquier vínculo con el reclutamiento y acusando a Ucrania de haber reclutado a personas de diferentes nacionalidades desde 2024. Las familias piden a las autoridades bolivianas intervenir para obtener información sobre el paradero de los jóvenes y gestionar su retorno seguro.