
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha formalizado su candidatura a la reelección para los comicios del 4 de octubre, tras recibir el respaldo de su Partido de los Trabajadores en el congreso celebrado en São Paulo. Lula, quien busca un cuarto mandato, se posiciona como el principal referente de la izquierda latinoamericana, enfrentándose a nuevos exponentes de la derecha como el argentino Javier Milei y el colombiano Abelardo De la Espriella. Según la encuesta de Datafolha del 24 de julio, Lula lidera las intenciones de voto con un 40%, ocho puntos por delante de su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro, quien obtiene un 32%.
Sin embargo, la polarización es evidente: un 46% de los entrevistados asegura que no votaría por Lula bajo ninguna circunstancia, mientras que un 48% rechaza a Flávio Bolsonaro. La sombra del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión domiciliaria por golpe de Estado, pesa sobre la campaña de su hijo, que no logra consolidar una alianza de partidos. A pesar de ello, Lula mantiene su ventaja y, al igual que en 2022, contará con Geraldo Alckmin como candidato a vicepresidente.