
El expresidente Carlos Lara ha disminuido la intensidad de sus ataques contra el gobierno, según reportes de prensa. En contraste, el líder político Luis Paz mantiene una agenda independiente que lo sitúa como blanco de críticas tanto de oficialistas como de sectores opositores.
De acuerdo con el diario El Deber, la estrategia de Lara busca un perfil bajo tras meses de confrontación directa. Mientras tanto, Paz ha impulsado reuniones y declaraciones que algunos analistas consideran descoordinadas con el resto de la oposición.
Fuentes cercanas a ambos dirigentes indican que no existe una línea común de acción, lo que debilita la capacidad de respuesta frente al oficialismo. El escenario político refleja tensiones internas en el bloque opositor, sin que se vislumbre una unificación de criterios a corto plazo.