
Irán ha izado la bandera roja de la venganza en la mezquita de Jamkaran, en Qom, tras la muerte del ayatolá Alí Jameneí, atribuida a ataques de Estados Unidos e Israel. Este símbolo chií se asocia con el luto y el llamado a venganza, y su izado suele interpretarse como una señal de tensión y posible escalada en el conflicto regional.
El gobierno iraní ha decretado 40 días de luto nacional y ha anunciado un esquema provisional de conducción del Estado. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica ha prometido «la operación ofensiva más devastadora de su historia» contra Israel y Estados Unidos.
La bandera roja es un emblema de fuerte carga religiosa y política en la tradición chiita, y su izado suele considerarse un preludio de represalias militares inevitables. Las autoridades estadounidenses e israelíes han tomado nota de esta señal y se preparan para posibles represalias.
La situación en la región es tensa, con ataques y represalias que podrían llevar a una escalada mayor. La comunidad internacional sigue con atención los acontecimientos y se espera que se tomen medidas para evitar una mayor escalada del conflicto.