
Con el objetivo de preservar y poner en valor nuestro patrimonio cultural, técnicos de la Gobernación de Oruro realizaron una inspección a la iglesia de la comunidad de Chullunquiani, en el municipio de Santiago de Andamarca. Durante la visita se identificaron sus valores históricos, culturales y arquitectónicos como parte del proceso para su posible declaratoria patrimonial.
La iglesia de Chullunquiani es un templo de origen colonial que data de los siglos XVIII y XIX. Su construcción en adobe y piedra con techo de teja refleja la arquitectura religiosa andina impuesta durante la época de la evangelización, pero adaptada con mano de obra y técnicas locales de las comunidades altiplánicas.
En su interior se conservan retablos de madera tallada y policromada, así como imágenes religiosas que datan de la época virreinal. Estos elementos muestran la fusión entre la fe católica traída por los españoles y las tradiciones andinas, característica de los templos rurales de Oruro. Los murales y la pintura popular también dan cuenta de la cosmovisión de los habitantes de la región.
Santiago de Andamarca, ubicado en la provincia Sud Carangas, es una zona con fuerte presencia cultural aymara. Sus comunidades mantienen vivas las fiestas patronales, la música autóctona y la arquitectura tradicional.
La iglesia de Chullunquiani ha sido por generaciones el centro espiritual y de encuentro comunitario, donde se celebran las festividades en honor a los santos protectores de los cultivos y del ganado.
Desde la Gobernación de Oruro se destacó que este tipo de inspecciones son clave para documentar el estado de conservación de los templos rurales. El objetivo es elaborar una ficha técnica que respalde su declaratoria como Patrimonio Cultural del Departamento, lo que permitirá gestionar recursos para su restauración y puesta en valor turístico.
«Desde la Gobernación de Oruro, continuamos trabajando en la protección, conservación y valorización de la riqueza cultural de nuestras comunidades, fortaleciendo nuestra identidad y salvaguardando el legado que nos dejaron nuestros antepasados», señalaron las autoridades.
Con esta acción se busca que las nuevas generaciones reconozcan y cuiden el patrimonio material e inmaterial del altiplano orureño.