
La Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo han lanzado un llamado conjunto para establecer un Pacto por la Paz y la Reconciliación en Bolivia, con el fin de detener la escalada de violencia que se vive en diversas regiones del país. Ambas instituciones instan a los actores políticos, sociales y a la ciudadanía en general a priorizar el diálogo y la búsqueda de soluciones pacíficas.
La convocatoria surge en un contexto de creciente tensión y enfrentamientos, donde se han registrado hechos de violencia que preocupan a la comunidad nacional e internacional. La Iglesia y la Defensoría proponen una mesa de diálogo inclusiva que permita construir acuerdos duraderos, basados en el respeto a los derechos humanos y la democracia.