
El Gobierno de Bolivia confirmó el inicio de un diálogo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para abordar temas económicos, descartando cualquier imposición de políticas externas.
En declaraciones a la prensa, un alto funcionario señaló que un acuerdo con el FMI no se logra en pocos días, sino que requiere una discusión larga y técnica. Esta postura se enmarca en el contexto de desafíos económicos como la escasez de dólares y recortes presupuestarios.
El ministro de la Presidencia había anunciado previamente un recorte del 30% en el presupuesto general, reconociendo posibles despidos. Paralelamente, se mantienen diálogos con sectores como farmacéuticos, gremiales y agroindustriales, aunque algunos han roto negociaciones por falta de avances.
El Gobierno enfatiza su compromiso con el diálogo interno y externo para estabilizar la economía, sin detallar plazos para el acuerdo con el FMI.