
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, defendió este sábado la eliminación de la subvención al diésel y aseguró que se trata de la decisión correcta para reactivar la economía, aunque reconoció que tendrá un efecto en los precios. “Esta decisión es la correcta, la teníamos que tomar. Cualquier gobernante sensato que piensa en función de la población tenía que afrontar esta decisión. Y así lo hizo Rodrigo Paz. No es sostenible un sistema que nos lleva a comprar caro para vender barato”, afirmó en alusión al precio internacional del combustible.
Según Gálvez, el Estado gastaba 55 millones de dólares semanales para sostener un modelo que calificó como obsoleto y que terminaba beneficiando a contrabandistas y especuladores, sin garantizar el combustible en surtidores. El funcionario insistió en que gran parte del impacto ya fue asimilada por la población y que la medida busca ordenar la economía.