
En Potosí, el litro de gasolina se comercializa hasta en 30 bolivianos en el mercado negro, según denuncias ciudadanas. La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) ha anunciado una investigación para identificar a quienes realizan compras repetitivas, acopio y venta ilegal del combustible.
La situación se da en medio de largas filas en los surtidores de varias regiones del país. Las autoridades apuntan a personas que aprovechan la demanda para lucrar, mientras la población exige medidas urgentes para frenar el desabastecimiento y la especulación.