
La eliminación de la subvención al diésel desencadenó un aumento del 83% en su precio, pasando de Bs 9,80 a Bs 17,95 por litro. En respuesta, el Gobierno de Rodrigo Paz anunció un paquete de medidas que incluye el Bono PEPE II con Bs 874 millones para aproximadamente 2,9 millones de personas, un incremento del bono Juancito Pinto de Bs 200 a Bs 300, y hasta Bs 800 millones en créditos preferenciales con tasas cercanas al 6% anual para transportistas, gremiales, artesanos y productores. Además, se eliminan impuestos de importación para insumos y bienes de capital, y se amplía por 120 días el perdón tributario.
Sin embargo, la efectividad de estas medidas es incierta. Mientras los bonos son transferencias directas, los créditos generan obligaciones de pago, y no está claro cuántos podrán acceder a ellos. El impacto del aumento del diésel en transporte, producción y precios aún no ha sido cuantificado, y el Gobierno no ha definido qué porción del ahorro fiscal se destinará a compensar a los sectores afectados. La pregunta central sigue abierta: ¿cuánto de este paquete llegará realmente a la economía real?