
El expresidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) emitió un comunicado en el que aclara que su viaje a Estados Unidos se debió a un asunto familiar y no a una huida de la justicia. La autoridad, cuyo nombre no fue revelado en el informe original, aseguró que mantiene contacto permanente con las autoridades bolivianas y que su salida del país fue coordinada previamente.
La declaración surge en medio de especulaciones sobre su paradero tras conocerse su viaje al extranjero. El exfuncionario reiteró su disposición a colaborar con cualquier investigación y negó categóricamente estar evadiendo responsabilidades legales. Hasta el momento, no se han emitido órdenes de captura ni restricciones judiciales en su contra.