
Un panel de expertos de Naciones Unidas emitió un informe en el que denuncia que la privación energética en Cuba es consecuencia directa de las políticas de sanciones impuestas por Estados Unidos. Según el documento, estas medidas limitan el acceso del país a combustibles, repuestos y tecnologías necesarias para mantener su sistema eléctrico.
Los especialistas señalaron que la situación ha generado apagones prolongados que afectan a la población civil, incluyendo hospitales y escuelas. El informe subraya que las restricciones unilaterales violan el derecho internacional humanitario y agravan las condiciones de vida de los cubanos.
El gobierno de Cuba ha reiterado que el bloqueo económico estadounidense es la principal causa de sus dificultades energéticas. Hasta el momento, Washington no ha emitido una respuesta oficial al informe de la ONU.