
El expresidente de Bolivia, Evo Morales, denunció públicamente la existencia de un plan para asesinarlo, el cual atribuye a agencias de inteligencia de Estados Unidos. Según Morales, el supuesto complot fue descubierto gracias a información de inteligencia nacional y extranjera.
Las organizaciones sociales del Trópico de Cochabamba están en máxima alerta frente a esta amenaza. Sin embargo, no se ha presentado evidencia verificable de forma independiente que respalde la denuncia. El gobierno de Estados Unidos no ha emitido una declaración oficial al respecto.
Este hecho se produce en un contexto de tensiones políticas en Bolivia, donde Morales sigue siendo una figura influyente. La denuncia ha generado reacciones divididas entre sus seguidores y críticos. Se espera que las investigaciones avancen para esclarecer los hechos.