
El exdiputado opositor Tomás Monasterios ha encendido las alarmas al denunciar un preocupante descontrol en las fronteras y aeropuertos de Bolivia. Según sus declaraciones, el hallazgo de armamento de grueso calibre, incluyendo fusiles AK47, evidencia que el país se ha transformado en un epicentro del narcotráfico internacional. Monasterios recordó que «primero fueron las maletas, luego AK47», cuestionando qué más podrían encontrar los bolivianos en los puntos de control.
El exdiputado señaló a Santa Cruz como el «paraíso» del descontrol y exigió al presidente Rodrigo Paz que aclare si tiene la capacidad de garantizar la seguridad del Estado. La denuncia incluye el ingreso desmedido de dólares, drogas y armamento militar, lo que pone en entredicho la eficacia de las autoridades en la protección de las fronteras.