
El Gobierno de Bolivia ha salido al paso de las preocupaciones del sector transporte tras el anuncio del fin del subsidio al diésel. Según un informe del Ministerio de la Presidencia, el 80,3% de los vehículos del transporte público no se verán afectados por esta medida, ya que solo dos de cada diez unidades funcionan exclusivamente con diésel. Los datos revelan que, de un total de 202.182 vehículos de transporte público, 39.880 utilizan diésel, 67.815 gasolina, 29.290 GNV y 65.197 combinan GNV con gasolina.
A pesar de estas cifras, los choferes agrupados en Santa Cruz han determinado un repliegue total de sus unidades para el lunes 28 de septiembre en rechazo a la eliminación de la subvención. La medida podría generar un fuerte impacto en la movilidad urbana e interdepartamental, mientras el Ejecutivo insiste en que la mayoría del sector no se verá perjudicada. Se espera que en los próximos días continúen las negociaciones para evitar el paro.