
Dos ciudadanos bolivianos, identificados como José María Soleto Ayala, de 29 años, e Iván Valdivia, de 28 años, perdieron la vida en el conflicto armado entre Rusia y Ucrania tras ser engañados con falsas promesas de trabajo. Según denunciaron sus familiares, ambos jóvenes, que trabajaban como albañiles en Bolivia, aceptaron una oferta laboral con alta remuneración económica que los llevó a viajar a Rusia, donde fueron reclutados para el frente de batalla.
Las víctimas, primos entre sí, habrían sido llevadas directamente a la zona de conflicto, donde fallecieron en combate. Los allegados hicieron pública la denuncia a través de redes sociales, exigiendo justicia y esclarecimiento de los hechos. Este caso pone en evidencia los riesgos de las ofertas laborales engañosas en contextos de guerra.