
La deuda externa de Bolivia se incrementó a 14.357,7 millones de dólares al término del primer semestre del año, según datos oficiales. Este monto representa un aumento significativo respecto a periodos anteriores, lo que genera preocupación entre analistas económicos.
El incremento se atribuye a nuevos desembolsos y a la variación del tipo de cambio. Las autoridades financieras evalúan medidas para mitigar el impacto en las reservas internacionales y en la estabilidad fiscal del país.