
La Habana, 5 de mayo de 2026. Cuba se encuentra bajo el impacto de medidas coercitivas unilaterales que, según reportes, contribuyen a una crisis multidimensional a nivel global y afectan directamente a la isla.
En respuesta a las recientes amenazas emitidas por el expresidente de EE.UU. Donald Trump, la Revolución cubana ha manifestado su determinación de no ser derrotada. Fuentes oficiales destacan que estas presiones económicas buscan debilitar la soberanía nacional.
El bloqueo económico impuesto por Washington persiste como principal obstáculo, limitando el acceso a recursos esenciales y comercio internacional. Autoridades cubanas subrayan que, pese a las dificultades, el país mantiene su postura de resistencia.
La declaración oficial enfatiza la unidad interna y la condena internacional al asedio, posicionando a Cuba como víctima de políticas unilaterales que violan el derecho internacional.
Este contexto se enmarca en tensiones renovadas tras declaraciones de Trump, quien ha intensificado su retórica contra el gobierno cubano.