
En medio de la crisis de diésel que enfrenta Bolivia, el ministro de Planificación y Medio Ambiente, Fernando Romero, ha declarado que el Gobierno está trabajando para normalizar la distribución del combustible. La escasez ha generado largas filas en las estaciones de servicio, afectando a diversos sectores productivos del país.
Romero atribuyó la situación a la influencia de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha impactado los precios del petróleo. Aseguró que más de cincuenta millones de litros de diésel han llegado al país, lo que podría ayudar a regularizar el abastecimiento en los próximos días.