
El suministro de carburantes en las ciudades de La Paz y El Alto ha mejorado luego de la crisis que dejó a estas urbes sin abastecimiento. No obstante, la demanda de diésel y gasolina sigue elevada pese a los recientes despachos desde la Planta de Senkata de YPFB. Hasta el martes, los conductores denunciaron que formaban filas de hasta una semana en algunos casos. Este panorama comienza a mejorar este jueves puesto que las filas se ha reducido de manera considerable en las últimas horas.
El miércoles, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que programó 3,8 millones de litros de combustibles para aplacar las filas. El gerente de Comercialización de la petrolera estatal, Fernando Cuevas, explicó que en cuanto a gasolina especial el volumen se incrementó a 2.800.000 litros y se despachó 1.000.000 litros de Diésel Oíl a surtidores de las ciudades de La Paz y El Alto.