
El expresidente de Ecuador, Rafael Correa, denunció este jueves que el país atraviesa una dictadura y alertó sobre una escalada de persecución política y judicial contra su movimiento y su persona, de cara a los comicios seccionales de noviembre de 2026. En una entrevista a Radio Pichincha, Correa sentenció: “Esto no es democracia, vivimos en una dictadura”, refiriéndose a la proscripción de la Revolución Ciudadana y del movimiento Amigo, así como al control del movimiento RETO por parte de allegados al Gobierno para impedir la participación de candidatos opositores.
Ante la imposibilidad de inscribir a ningún candidato para prefecto en la provincia de Manabí, tras la inhabilitación de Luisa González y su reemplazo Jaime Estrada, Correa pidió a los manabitas que voten nulo, previendo “una inmensa respuesta del pueblo manabita”. Además, advirtió sobre el peligro de acciones al margen de la ley por parte del presidente Daniel Noboa: “Este tipo es capaz de cualquier cosa. Legalmente no pueden hacer nada, pero ilegalmente son capaces de todo”. Correa también denunció más de 61 indagaciones criminales en su contra y una estrategia regional que tilda a todo dirigente de izquierda de narcopolítico.