
A casi una semana del cese de los bloqueos que duraron 53 días, las largas filas por combustible persisten en los surtidores de Bolivia. El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, explicó que el carburante está siendo sometido a procedimientos de control de calidad, luego de que las cisternas estuvieran atrapadas en las carreteras durante las protestas. Sin embargo, la situación genera preocupación entre los productores, quienes advierten sobre graves consecuencias para la cosecha de invierno y el inicio de la zafra.
El vicepresidente de la CAO, Yamil Nacif, calificó los daños como «insensatos» y señaló que en estos 50 días de bloqueos se ha sufrido un perjuicio mayor que durante la pandemia. «Está escaseando. Hay largas colas, tanto en la ciudad como en provincia. Los productores estamos reclamando que se reponga el combustible», afirmó Nacif, quien espera que la distribución se regularice en los próximos dos días. Las autoridades tienen ahora la responsabilidad de garantizar el abastecimiento para evitar una crisis mayor en el sector productivo.