
Bolivia tomará el mando de la presidencia pro tempore del Comité Latinoamericano de Seguridad Interior (CLASI) en un encuentro estratégico en Santiago de Chile. El traspaso de funciones se realizará con la participación de una delegación gubernamental liderada por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo.
La designación posiciona al país como un actor clave en la coordinación de políticas públicas para enfrentar amenazas delictivas que rebasan las fronteras nacionales. La agenda de la reunión internacional prioriza el intercambio de información y la ejecución de operaciones conjuntas contra el narcotráfico, la trata de personas y el tráfico ilícito de armas.
Las autoridades bolivianas pretenden impulsar programas de cooperación internacional que fortalezcan la vigilancia y el control en las zonas limítrofes del continente. La asunción del mando permitirá a la administración nacional proyectar una respuesta estructurada ante el crimen organizado y mejorar el diálogo birregional en materia de seguridad ciudadana.



