
En una sesión de madrugada este domingo, la Asamblea Legislativa Plurinacional aprobó el Decreto 5636 de declaratoria de estado de excepción, con lo cual se avala la decisión del Gobierno de asumir esta medida extraordinaria para enfrentar los bloqueos de caminos. La aprobación se dio a pesar de que el vicepresidente del Estado y presidente nato de la Asamblea, Edmundo Lara, se había pronunciado en contra, junto con parlamentarios disidentes del PDC y de Alianza Popular. Lara no estuvo presente para la mayoría del debate y la votación, dado que sufrió una descompensación en su salud y fue llevado a un centro médico, según informó el presidente del Senado, Diego Ávila.
El Decreto avalado por el Legislativo declara estado de excepción por conmoción interna, por el plazo de 90 días. Dispone que se prohíben los bloqueos de carreteras y la portación de armas, entre otras medidas restrictivas. En el marco del estado de excepción, el Gobierno ya ha dispuesto el despliegue de policías y militares para el desbloqueo de carreteras. La sesión fue polémica porque Lara convocó a las 11 de la noche del sábado, con presencialidad obligatoria, lo que generó críticas de legisladores que apoyan la medida, quienes acusaron al vicepresidente de intentar evitar la participación de todos. Finalmente, pasadas las 2:30, la votación logró más de dos tercios y el estado de excepción quedó vigente en Bolivia.