
El gobierno de Bolivia, a través de la Dirección General de Migración, negó la permanencia en el país a una delegación de activistas argentinos que arribaron con el objetivo de realizar labores de documentación sobre derechos humanos. La medida, tomada el pasado martes en La Paz, ha generado malestar en organizaciones civiles y en la Cancillería argentina, que evalúa las acciones diplomáticas a seguir.
Fuentes oficiales no han detallado los motivos específicos de la negativa, aunque se especula que las actividades de los activistas, enfocadas en denunciar presuntos casos de represión, habrían sido consideradas como una injerencia en asuntos internos. La delegación, compuesta por cinco miembros de una ONG con sede en Buenos Aires, ya había sostenido reuniones previas con colectivos locales antes de que se les notificara la orden de salida del territorio nacional.