
La Federación Departamental de Juntas Vecinales de Oruro expresó su preocupación ante el posible retiro de la subvención al Gas Licuado de Petróleo (GLP) a partir de enero del próximo año. El dirigente Hugo Jallaza advirtió que el precio de la garrafa podría superar los 100 bolivianos y llegar hasta los 150, lo que representaría un duro golpe para la economía de las familias bolivianas, ya afectadas por la escasez de combustible, la situación del dólar y los bloqueos.
Jallaza señaló que esta medida es “atentatoria contra la economía del pueblo boliviano” y pidió al Gobierno buscar alternativas como políticas de inversión y exploración para garantizar el abastecimiento de combustibles. La preocupación crece en Oruro ante el posible incremento del costo de vida, en un contexto marcado por dificultades económicas.