
El secretario de buses interdepartamental de La Paz, Fructuoso Requena, informó que el 80% de los buses que prestan servicio entre departamentos se encuentran varados en surtidores debido a la escasez de diésel en el país. La situación, que se agrava en plena temporada de vacaciones invernales, ha reducido la operatividad del sector a un 20% o 30% de su capacidad normal.
Requena señaló que los conductores deben hacer filas de hasta tres días para cargar combustible, mientras que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) despacha entre 15.000 y 20.000 litros por surtidor, cantidad insuficiente para abastecer a más de 20 movilidades. Además, el sector arrastra deudas por arrendamiento en terminales y salarios del personal, producto de los 53 días de bloqueo que afectaron al país. El dirigente hizo un llamado urgente al Gobierno nacional para resolver la crisis que amenaza con paralizar por completo el transporte interdepartamental.