
Cada 22 de abril se celebra el Día Internacional de la Madre Tierra, fecha proclamada por la ONU en 2009 para impulsar la defensa del medio ambiente, la biodiversidad y generar respuestas ante la crisis climática global.
La jornada promueve una relación equilibrada con la naturaleza y llama a implementar medidas concretas y sostenibles contra el cambio climático y la degradación ambiental que afecta al planeta.
SALUD TERRITORIAL:
Desde la mirada de los pueblos originarios, la “salud territorial” va más allá de lo ecológico: es un entramado de lazos sociales, culturales, espirituales y políticos que hacen posible la vida colectiva.
Para las naciones indígenas, el territorio no es solo suelo ni paisaje. Se lo entiende como un organismo vivo con el que existe reciprocidad, respeto y prácticas de cuidado transmitidas por generaciones.
La llegada de modelos coloniales fracturó esa relación ancestral, imponiendo lógicas de explotación que dañaron la armonía y afectaron la salud integral de los territorios y sus comunidades.
Recuperar ese equilibrio exige reconocer al territorio como cuerpo vivo y revalorizar los saberes que sostienen la vida, donde la Pachamama no es recurso, sino madre y parte de la comunidad.
POR ESO DEBEMOS PROMOVER LA MEMORIA ORAL:
- Rememorar voces marginadas y construir una historia más inclusiva.
- Fortalecer identidades colectivas y proyectos políticos de autodeterminación.
- Transmitir saberes y ancestrales entre generaciones.
- Aportar a la justicia histórica y a la descolonización del conocimiento.
- Fortalece las prácticas de sanación con la biodiversidad Pachamama.
- Fortalece la gestión territorial.